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001 Conociendo a mi príncipe Arthur

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001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Lady Kendra el Jue Ene 26, 2012 4:04 pm

Nerviosa, así se encontraba Lady Kendra mientras su caballo se movía debajo de sus muslos, sentía que el terror la invadía por completo porque se alejaría de todo lo que era conocido para ella para encerrarse en un reino que era totalmente diferente a lo que ella podía conocer. Su nana dormitaba en el caballo contiguo, como si nada de aquello fuera diferente a lo que conocía, mientras Kendra la miraba, se preguntaba ¿Cómo podía dormir tan plácidamente?
Su mente se encontró nuevamente con el ataque de la otra noche, en donde un druida había querido hacerle daño ¿Por qué? Era la pregunta que atacaba a su cabeza y se quedaba allí como una eterna duda. No lo conocía, ni siquiera había entablado, en algún momento, alguna conversación con alguien que practicara la magia ¿Podría tratarse de su madre? Era la pregunta eterna que quedaría latente hasta que encontrará una buena explicación a todo lo que estaba sucediendo.
Un poco de frío le entro por entre sus prendas finas, que su padre con tanto cariño envía a hacer. Las costureras de Monmouth era expertas en hacer pequeños decorados, adornados de piedras preciosas, así vestían los nobles y dejaban que los que no tenían dinero para comprarse esos hermosos vestidos, los admiraran, quizá en aquel reino eran todos un poco egocéntricos y Kendra no se quedaba atrás.
Por más que fuera la más retraída en el reino, ella sabía que era hermosa, que su cabellera rubia caía en cascadas con sus hermosos y dorados bucles, acariciándole las mejillas, sus dos hermosos ojos azules, provistos de unas tupidas pestañas rubias que lograban que sus ojos lucieran aun más hermosos. Una boca carnosa que la mantenía siempre sonriente, dientes perfectos y por sobre todas las cosas, muy buenos modales. El padre de está se sentía realmente complacido por tener en su poder a una hija que luciera tan hermosa como lo había sido su madre cuando era muy jovencita, aunque Kendra jamás la conocía, por los relatos de su padre suponía que debía de tener un cierto parecido.
Pero en el carácter, lo sacaba a su padre. No era caprichosa, si no que cuando algo se le metía en la cabeza, no paraba hasta no alcanzarlo, se obsesionaba con aquello. A su nana esas reacciones no le gustaban en lo absoluto, le daba miedo que en algún momento a la pequeña Kendra no le salieran las cosas como las planeaba y terminaran por romperle el corazón. La pequeña noble no conocía la palabra “NO” y era eso, quizá lo que más la enfurecía. Rara vez se le escapaba a algún caballero, debido a que ellos son su devoción, decirle No a la pequeña, y es así como luego de eso, el caballero no trabajaba más para el rey.
A Kendra le gustaban los cuentos de príncipes y princesas que su nana le contaba cuando era una pequeña niña. Fue por esas historias que se obsesionó con encontrar el amor en un príncipe de aquellos valiente y noble que suelen dar la vida por su reino. Pocos logran hacer eso y Kendra está empezando a darse cuenta de que son solo puras historias, perdiendo poco a poco las esperanzas de encontrarlo.
Alzó sus ojos azules para toparse con las torres del castillo de Camelot. La gente que pasaba por su lado, la observaba pero seguía haciendo su trabajo –Despierta- La zamarreó despacio a su nada y se quitó la capucha de la capa blanca que le cubría gran parte del rostro –Hemos llegado a Camelot- Comentó con voz suave y asombrada. Había escuchado grandes historias de aquel reino, como también como era de autoritario el rey Uther. Conocía algunos cuentos, no tan fantástico del príncipe y algunas historias acerca de dragones. Camelot le fascinaba en su totalidad.
El caballo llegó hasta las enormes escalinatas y espero a que uno de los caballeros que estaba por allí la ayudará a bajarse de su caballo –Gracias- Dijo la noble entregándole el sello correspondiente de su casa, indicándole que era de la nobleza.
De la puerta y quizá de salida, sus ojos se encontraron con un joven rubio, bien parecido a aquellos príncipes de cuento. Rápidamente se deshizo de su capa, entregándosela a tropezones a su nana que lo sujeto con dos dedos.
-Buenas tardes, Sire- Hizo una reverencia dedicándole una sonrisa tenue –Soy nueva en este reino. Soy Lady Kendra de Monmouth- Alzó la cabeza para encontrarse con aquellos ojos bien azules. Rara vez decía aquello, pero creía que estaba enamorada de aquel desconocido.
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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Arthur Pendragon el Jue Ene 26, 2012 8:05 pm

La noticia corría ya por todo Camelot. Algo estaba matando a los niños; una especie de enfermedad que les arrancaba la vida noche tras noche. Aunque para ser francos, Arturo cada vez tenía más dudas de que se tratara de alguna clase de patología. Las semejanzas entre todos los casos, y la extrañeza de las llagas de las víctimas, le hacían pensar más en un asesino; alguien que de alguna forma que el príncipe aun no había descubierto, hería a sus víctimas sin provocarles una muerte inmediata.

Arturo se había enterado de la situación aquella misma tarde. Le habían asignado la responsabilidad de atrapar al culpable, si lo había. En vez de perder el tiempo investigando una enfermedad, que eso al fin y al cabo podía hacerlo Gaius, centró sus esfuerzos en el examen exhaustivo de todas las casas donde había habido víctimas. Intentó no ser rudo, y que sus caballeros tampoco lo fueran, ya que no se trataba de una inspección sino de una búsqueda de pistas y al fin y al cabo esas familias habían perdido a un ser muy querido.

Lamentablemente no encontró nada de interés o que pudiera servirle para saber algo más. Seguía igual que antes, quizá peor, porque uno nunca se acostumbra a ver un niño muerto, y él los había visto a todos. Y había estado en cada una de las casas donde ahora faltaban, y había sentido el dolor de las madres que lloraban a sus hijos. Había sido duro. E infructuoso. Se sentía estúpido. ¿Por qué no podía ver la lógica en todo aquello? ¿Quién era capaz de atacar en las sombras, esquivando la protección de Camelot? Si había magia de por medio, su padre enloquecería.

Frustrado, volvió al castillo y se dirigió a sus aposentos. Faltaba poco para el anochecer, pero no se sentía capaz de dormir aquella noche ni de probar bocado. Reparando en que como siempre, Merlín no estaba cuando precisaba sus servicios, comenzó a quitarse la armadura él sólo. Se estaba acomodando, cuando entró uno de los guardias tras llamar brevemente a la puerta. Arturo tuvo la esperanza de que hubiera novedades, pero el motivo de haber sido molestado, no tuvo nada que ver al respecto. Por lo visto alguien acaba de llegar al castillo; en esos momentos le estaban identificando. Tras ser brevemente informado, se dejó guiar por los pasillos hasta llegar a una de las salas principales, donde una mujer joven, hermosa, se cruzó con él. Dado que no la conocía, dedujo que se trataba del visitante. Otro hombre le mostró un sello, que Arturo reconoció enseguida como perteneciente a la realiza de Monmouth. Así que se trataba pues de la princesa (dado que tenía entendido que la reina había muerto). Sintió cierto interés al ver que tenía tanto en común con una desconocida: príncipes herederos, sin madre, alrededor de la veintena. Reparó en que debía conocerla, aunque sólo fuera de oídas y por alguna visita cuando él era un niño; pero delante suyo había una mujer ahora, y por lo visto, iba a ser su huésped, ya que la cortesía exigiera que al menos pasara allí la noche.

A Arturo le frustraban esas formalidades. Sobretodo en un momento como aquél, en el que no quería hacer de anfitrión pues tenía asuntos de los que ocuparse. Pero tampoco tenía mucha elección y no quería ser descortés, así que se acercó y la tomó de la mano.

- Princesa – depositó un beso ritual y alzó la vista para mirarla a los ojos – El rey no puede atenderos ahora mismo – suponía él, y por eso habían recurrido al propio Arturo - pero gozáis en su nombre de la hospitalidad de Camelot. Soy el príncipe Arturo. Estos no son buenos días para mi pueblo, pues una extraña enfermedad nos está atacando, pero trataré de prestaros la atención que merecéis – se justificó, y así le sería más fácil retirarse cuando llegara el momento. – Permtidme preguntar, ¿qué os trae a éste reino tan inesperadamente y a estas horas?
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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Lady Kendra el Vie Ene 27, 2012 1:24 am

Kendra sintió los labios húmedos en el dorso de su mano, realmente se sentía satisfecha por aquel gesto del hermoso caballero. Su sorpresa llegó inmediatamente cuando escuchó que aquel ser espectacular era el príncipe de Camelot, del que todos hablaban pero que evidentemente habían obviado la parte de que lucía realmente como aquellos príncipes de los cuentos de su nana. Estaba embobada, anonadada y todos los sinónimos posibles que podrían existir –My lord, no sabe cuanto le agradezco su hospitalidad y su buen trato- Comentó la noble mientras inclinaba un poco la cabeza, realmente creía que no podía estar mas agradecida al cielo por haber encontrado a su príncipe azul. Era hermoso y la escasa luz que todavía había, lo hacía lucir aún más hermoso. Alzó la mirada para encontrarse con los ojos azules del príncipe, <Tan llenos de bondad> pensó Kendra mientras le dedicaba una tenue sonrisa, estaba realmente sorprendida ante tanta belleza junta.
Frunció el ceño, no le gustaba lo que le estaba diciendo Arturo, una enfermedad estaba atacando a la gente del pueblo de Camelot y tal parecía bastante compungido y contrariado -¿Existe alguna solución, su alteza?- Pregunto la muchacha realmente preocupada. Su padre le había criado de la mejor manera para que se preocupara por su pueblo y que también fuera consiente que no todos poseían la misma suerte que ella había tenido.
La sonrisa se le borró de inmediato del rostro de Kendra, contarle la aterradora historia a alguien que inmediatamente le había arrebatado el corazón le iba a ser realmente complicado –Mi padre me ha dicho que lo mejor era alejarme un poco de Monmouth y conocer nuevos reinos- Por primera vez en su vida mentía, no quería espantar a su objetivo amoroso.
Las mejillas de estas se tornaron rosas, sabía que se le haría bastante complicado acércale porque Arturo se veía demasiado compenetrado en aquellas situaciones poco felices <Que mal momento, Kendra> se regañó mientras quitaba aquellos pensamientos de su cabeza.
-Sé que no se encuentra en una situación muy agradable. No me ha gustado, su alteza, que su gente este muriendo y no sabe cuanto me gustaría ayudarle- Realmente lo decía en serio, pero sabía que no podía ser más que una simple espectadora –¿Le es mucho pedirle, Sire, si me acompaña a conocer el pueblo? Si deseo quedarme, como lo será, tengo que saber moverme y ¿Quién mejor que el mismo príncipe?- De esa forma Kendra lo retendría un poco más y de esa forma lograría conocerlo. Si todo salía bien, quizá le podía pedir a su padre que hablará con el rey Uther para que arregle un matrimonio. Una sonrisa de felicidad se vio reflejada en el rostro pálido de la chica. La rubia estaba en un estado de felicidad total.
Sin que él respondiera, le tomó del brazo para empezar la travesía por el pueblo –Aunque, déjeme admitir que con lo poco que vi, ya me ha gustado el panorama- No estaba dando un buen ejemplo y si su padre estuviera en aquellos momentos allí, la castigaría por el resto de su vida, aquellos no eran los modales de una chica noble, si no de alguien desesperado.

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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Arthur Pendragon el Vie Ene 27, 2012 8:31 am

Oh, no. Esa mirada. ¿Por qué tenía ella esa mirada? ¡Se acababan de conocer! Arturo no era del todo consciente o al menos no acababa de comprender el efecto que causaba en las mujeres. Por supuesto sabía que era atractivo, pero no le daba demasiada importancia. Era vanidoso, pero no tenía esa clase de vanidad. Su matrimonio tendría que ser por motivos políticos a no ser que lograra convencer a su padre, así que nunca se había tenido que esforzar por atraer a una mujer y aun así las atraía. Todas las chicas del reino ponían esos ojos al verle. Tan sólo Morgana le miraba de otra forma, porque eran como primos, como hermanos: se habían criado juntos prácticamente. Y Gwen… bueno, ella no era como las demás, se diferenciaba de una forma que Arturo aun no podía definir del todo.

En cualquier caso, tal vez estaba exagerando. La princesa sólo le miraba y mientras se limitara a eso no tenía por qué preocuparse. Demostró tener buen corazón al lamentarse por los campesinos, y eso le agradó. No todos los miembros de la realeza eran capaces de valorar algo más que su poderosa persona. Sin embargo notó que le mintió al responder a su pregunta, aunque debía de haber algo de cierto puesto que estaba allí. Los motivos de momento no importaban, Camelot recibía bien a sus invitados reales y ella había hablado de permanecer “un tiempo”. Se alojaría pues en alguno de los aposentos libres y sobre el resto ya decidiría su padre.

- Preparad su alojamiento – dijo a nadie en particular, y vio como uno de los hombres salía para informar de su orden a algún sirviente.

La proposición de la princesa le dejó sin palabras. No era adecuado, al menos desde la educación que Arturo había recibido, hacer semejantes peticiones a un desconocido. Esto le confirmó que efectivamente la mujer tenía alguna clase de interés por él, y buscaba la forma de negarse sin ser descortés ni herir sus sentimientos. Por otro lado, y por muchas cosas que tuviera en mente, realmente era su deber hacer de anfitrión, y no había demasiadas formas de escaparse. Tan sólo iba a descansar cuando fue interrumpido y no podía poner ninguna obligación como excusa. Al menos no tan pronto, sin darle la bienvenida adecuadamente primero.

Antes de poder decir nada, la princesa le tomó del brazo, y Arturo se puso rígido. Carraspeó ligeramente, incómodo, y deseó que ninguno de los guardias presentes se percataran del contacto. Aquél no era el comportamiento adecuado para una princesa y encima le iban a echar las culpas a él por ser el hombre. Caminaron, qué remedio, y Arturo se resignó a ser el guía de una princesa enloquecida. Era una tarea más que le correspondía como príncipe heredero. Intentó recordar su nombre entre los conocimientos que tenía de las diferente casas reales.

- Me temo que no voy a robaros mucho tiempo, lady Kendra. – dijo tratando de no sonar irónico, ya que era él quien estaba siendo robado. - Debo ocuparme del mal que asola a Camelot. Además, estoy seguro de que deseáis ver vuestros aposentos, y descansar tras el viaje. – Con ello, trató de llamarla a la sensatez pero de forma educada – Habrá tiempo para pasear cuando la situación sea más propicia.

Algo le decía, sin embargo, que ella no iba a renunciar tan fácilmente. Si al menos pudieran quedarse en el castillo, cenando, con testigos y donde ella no pudiera hacer cosas como agarrarle de esa manera…Arturo no tenía tiempo para esto; tenía una deuda con su gente… Aunque por quedarse en su habitación torturándose no iba a lograr demasiado.
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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Lady Kendra el Sáb Ene 28, 2012 1:39 am

Las palabras que había dejado salir el seductor príncipe, la bajaron de un hondazo cayendo en picada como un pequeño pajarito mal herido “No le agrado” Pensó Kendra mientras dibujaba una sonrisa fingida y lastimera –Lamento tener que oír eso, My lord. Tampoco deseo robarle demasiado tiempo, pero me gustaría que al menos pasará un rato, corto conmigo- Le dedico una mirada triste, quizá con aquellos ojos vidriosos, él se apiadara y de esa forma la acompañara un rato, la conociera, él también se enamorará de ella y ambos vivieran felices para siempre. Kendra vivía en su mundo de fantasías, en donde todo sucedía según ella lo planeaba y en donde aquel príncipe era el de sus sueños, quería y sentía enormes deseos de hacérselo saber pero, no era conveniente para una princesa como lo era ella, dar esa clase de discursos ¿Qué pensaría su padre? No podía permitírselo. Haría lo posible para que él la mirase como ella quería.
Negó con la cabeza, mientras sus bucles dorados golpeaban con suavidad la parte alta de su nuca desnuda –No estoy cansada, su alteza. Tengo muchas ganas de que usted me muestre Camelot y que me cuente que enfermedad está asolando a su pueblo- La sonrisa se le borró del rostro, quería saber más, o quería acercársele a el príncipe. No entendía si él se estaba haciendo el desentendido de todo aquello o realmente no se había dado cuenta de que le acababa de robar el corazón a Lady Kendra.
Ya se imaginaba en sus aposentos contándole sus aventuras a su nana, diciéndole que los cuentos que ella le contaban, no eran de fantasía, si no que los sueños se cumplen, siempre y cuando uno tuviera paciencia y fe. Lo que Kendra creía tener de sobra.
No lo soltó del brazo, se asía con fuerza para no separarse de él y a través de la malla metálica que este portaba, la jovencita pudo notar sus músculos bien formados y enormes –My lord, debe ser bueno con la espada- Dejo escapar con asombro, mientras le sonreía tontamente –Mi padre también es bueno con ella. Jamás quiso que yo me acercara a una. Decía que solamente era para hombres valientes. Usted, sire, debe tener valor de sobra- Quizá era muy pronto para saberlo con exactitud, pero Kendra se había enamorado del príncipe de Camelot y si él no quería caer en su tela de araña, entonces tendría que recurrir a otras hazañas. Era la primera vez que sentía algo dentro del estómago que le decía que él era el adecuado para hacerle sus sueños realidad pero, lo que no comprendía Kendra era el rechazo que él presentaba ante ella. Dudaba que pudiera tener el corazón ocupado, ya que parecía un príncipe devoto a sus fieles y que se ocupara únicamente de Camelot.
Lo arrastró, un poco más, a caminar por el pueblo, mientras pasaban a los ciudadanos que le dedicaban una reverencia a su príncipe y donde las mujeres jóvenes lo miraban entre asombradas, enojadas y de igual de enamoradas que Kendra –Veo, my lord, que tiene buena fama entre las mujeres- Dijo bromeando, ocultando los celos descomunales que estaba teniendo en aquellos momentos. Kendra era posesiva y el día que el príncipe cayera a sus pies, no dejaría que ninguna de esas se le acercará ni para saludarlo –Hay chicas muy lindas ¿No le parece, Sire?- Pregunto regalándole una de sus mejores sonrisas, ocultando las ganas de desfundar la espada que Arturo tenía colgando de su cinturón y luchar contra las mujeres que lo miraban con deseo. No llegaba a comprender el porque la trataba así de distante, ella era una mujer bella, lo sabía porque todo el mundo se lo decía y más de una vez robaba suspiros a los caballeros de su corte ¿Por qué él no la miraba de la misma forma que todo los demás?

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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Arthur Pendragon el Sáb Ene 28, 2012 7:36 pm

Arturo no era bueno con los sentimientos. Muchas veces no sabía alabar a sus caballeros y exigía de más, porque a él se lo habían exigido. Pero casi todo lo que hacía nacía del corazón, y los demás solían darse cuenta, disculpándole. Con las mujeres, el príncipe trataba de ser cortés, porque las veía como seres delicados que precisan ser protegidos. La única excepción era Morgana, con quien a veces se olvidaba de su condición de mujer. Con ella había peleado de niño con espadas, y alguna vez había luchado en combate cuando nadie más le daba su apoyo. En todo caso, excepto con ella, Arturo medía mucho sus palabras.

Por eso no le gustó ver esa expresión de desolación en la princesa. No debía de estar muy acostumbrada a que la contrariaran, y aunque otro habría visto esto como síntoma de una persona caprichosa, él lo veía normal en alguien de su condición, porque era un rasgo que compartían. La princesa quería su compañía, y como anfitrión su deber era complacerla. Dudó.

Entonces sintió cómo palpaba sus músculos y le faltó poco para ruborizarse. Sin saber cómo, se vio caminando ya fuera del castillo y deseaba, realmente deseaba que se le tragara la Tierra. Por Dios, que no me vea Gwen. ¿Por qué pensaba eso? No estaba bien. Gwen y él… no estaba bien.

Una cosa que a Arturo le ponía muy nervioso eran los celos, porque las mujeres y los celos hacían una combinación peligrosa. Gwen no era especialmente celosa, y eso le gustaba. Él sí era algo posesivo, pero sus celos nacían del amor – un amor que se esforzaba por negar, pero amor al fin y al cabo -. Los de la princesa no podían ser iguales, porque acababan de conocerse. Parecía que quisiera matar a todo el que mirara a Arturo. Él estaba acostumbrado a que le miraran, al fin y al cabo era le príncipe, y además iba con alguien desconocido que llamaba la atención.

- Todas las mujeres son hermosas - se salió por la tangente, pero no olvidó su caballerosidad – pero vos especialmente. No creo que encontréis dificultades para tener un esposo; sólo espero que vuestro sabio padre, que no os deja acercaros a objetos peligrosos como las espadas, sepa también manteneros alejada de hombres que no os merezcan.

¿Qué estaba haciendo allí? En serio. ¿Por qué no estaba en su habitación, descansando, o buscando la solución a los asesinatos? ¿Qué rayos hacía aguantando el coqueteo de una mujer que claramente tenía un enamoramiento pasajero? Deseó que en verdad fuera pasajero, porque sino podía llegar a convertirse en un problema. No hubiera pasado nada si supiera ser discreta. Alguna noble se había prendado alguna vez de él, pero sabía controlar sus emociones. Lady Kendra al parecer carecía de ese autocontrol.
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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Lady Kendra el Dom Ene 29, 2012 12:51 am

Lady Kendra lo miró por unos segundos, el perfil del príncipe era especialmente encantador ¿Por qué donde ella vivía no había gente tan bien parecida como lo era Arturo Pendragon? Dejo escapar un leve suspiro, se quedaría con aquel rostro toda la noche, repasando una y otra vez aquel encantador paseo, y por sobre todas las cosas, aquella voz masculina y armoniosa que tenía el heredero de la corona a Camelot.
Kendra pensó que si le enviaba una carta a su padre, le llegaría, no muy pronto, pero al menos le avisaría que el príncipe de Camelot le había robado el corazón, quizá con esa forma este accedería a que su única hija se casara con él y por consiguiente también tendría una parte de aquel reino. Nada la podría hacer lucir más feliz. Los celos se clavaron en su corazón ¿Cómo era posible que él pensará que todas las mujeres eran bellas?. Frunció el ceño enojada, pero prefirió no decir nada acerca de su disgusto, simplemente seguirle el juego como solía hacer cuando su padre le daba ordenes que ella no estaba dispuesta a seguir, pero que le hacía creer que sí.
-My lord, usted es noble de corazón. No creo que piense que todas las mujeres sean hermosas. Si no ya estaría rodeado de ellas- Quería estirarle la lengua para que le dijera que existía alguien que rondaba en la cabeza del príncipe. Kendrá sabía o mejor dicho, quería creer que él no tenía intenciones de sentar cabeza con nadie que le ganará su corazón, así que suponía que Arturo se encontraba solo rodeado de mujeres “Bellas” que lo acosaban con la mirada. Pero aquello estaba a punto de terminar, o al menos eso creía la joven, había llegado ella y él se enamoraría por completo, no solo de su hermoso rostro, si no de su actitud y de lo leal y comprensiva que podía ser. Iba a demostrarle al príncipe que no iba a conocer mujer más capaz que ella, que podría ser amiga, reina, y amante al mismo tiempo.
-Ya lo encontré- Murmuró por lo bajo cuando mencionó que ella no tendría dificultad alguna de encontrar esposo, ella había posado sus ojos en aquel rubio esbelto que, además de ser fornido, también era noble de corazón. Realmente estaba enamorada de él ¿Podría el príncipe entenderlo? –Mi padre confía en mí. No desea que me case por matrimonios políticos, si no porque amé a la persona que estaré el resto de mi vida. Pero que sea noble o príncipe- Las últimas palabras iban, claramente, dirigidas a este.
Por más que ella estuviera enceguecida y locamente enamorada de este, aún seguía sintiendo el rechazo que emanaba de este y eso claramente la ponía realmente furiosa. Apretó los dientes y suspiro, no se iba a dar por vencida tan fácilmente, Kendra siempre conseguía lo que quería y el príncipe no se iba a quedar atrás –Disculpe mi mala educación, My lord- Se soltó del brazo de Arturo y se cruzó delante de él cortándole el paso. Lo miró directamente a aquellos ojos azules que, la iba a atormentar por el resto de su vida si Arturo no caía rendido ante sus pies ¿Qué estaba haciendo mal? Se preguntaba una y otra vez –Siento que usted, sire, me rechaza ¿Por qué? ¿Qué poseo de malo?- Pregunto realmente compungida, mientras los ojos se le llenaban de lágrimas –Y por favor, quiero la verdad- Sentenció mientras entrelazaba sus dedos largos, esperando una buena respuesta por parte de él.

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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Arthur Pendragon el Dom Ene 29, 2012 9:08 am

Genial, al tratar de ser cortés sólo había agravado la envidia de la mujer. Arturo suspiró, mientras se sentía observado. Cuando la princesa dijo que ya había encontrado a un hombre, se sintió aliviado, pero entonces cayó de su ensueño porque dedujo que se estaba refiriendo a él. Era peor de lo que se temía.

Ella era afortunada, si en verdad su padre no deseaba un matrimonio político. Podía elegir a quien quisiera… Sin embargo él sabía que los matrimonios políticos eran necesarios para evitar guerras. Tal vez su padre si se enteraba de ésta creciente pasión de la princesa, le obligaría a casarse con ella: aunque el suyo era un reino aliado, era poderoso, y la unión de ambos también podía tener interés para el rey. Además si ella se encaprichaba realmente de Arturo, podía provocar una pelea con su rechazo; sería considerado una ofensa. Supo ver que había nacido un gran problema.

Pudo sentir la furia de la mujer ante su indiferencia. Tampoco quería una princesa cabreada, pero ¿qué podía hacer él? No iba a ceder ante un capricho semejante. No se sentía atraído por ella… No podía sentirse atraído si aun no la conocía. ¿Es que ella no entendía eso?

Fue aun más lejos, y salió de la ficción del coqueteo para expresar abiertamente que sentía su rechazo. La soltó el brazo y se puso delante de él, decidida a obtener una respuesta. Para horror de Arturo, comenzó a llorar. ¿Por qué las mujeres siempre lloraban? Levantó los brazos, confundido, como para consolarla, sin saber qué era lo que debía hacer en una situación así.

- Yo… no os rechazo. No tenéis nada de malo, my lady. Sois hermosa. Sois decidida, y habéis demostrado buen corazón. Si os he ofendido de alguna manera, os pido disculpas. – Arturo supo que sus palabras iban a ser malinterpretadas casi en el momento de pronunciarlas. Ella se aferraría a los halagos, como si fueran la prueba de que Arturo correspondía a sus sentimientos.
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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Lady Kendra el Lun Ene 30, 2012 2:45 am

Las palabras que Arturo le estaba dando en aquellos momentos apaciguaron las lágrimas que quedaron estancadas en los ojos azules de la muchacha rubia, pero aun así en lo más profundo de su corazón sabía que estaban preparadas, que verdaderamente no eran sentidas. De todas maneras, a Kendra le gustaba vivir más de sus fantasías de lo que sucedía en el mundo real. Arturo le estaba diciendo que era bonita, de buen corazón y realmente decidida pero lo que mas le preocupaba era que quizá ella no era lo que él estaba buscando. Necesitaba saber que era lo que le gustaba de una mujer y Kendra trataría, con todas sus fuerzas de imitar a la mujer perfecta para el príncipe de Camelot y en algún futuro el rey de aquel reino.
Una sonrisa quedo dibujada en el rostro de la muchacha, las palabras habían surtido el efecto correcto –Muchas gracias, My lord- Pero quedo un minuto pensativa. Él le estaba diciendo todo aquello pero aun no veía que hubiera caído en sus redes. Comprendió enseguida que Arturo era más bien alguien que no daría el brazo a torcer, quizá se sentía cohibido porque una chica lo estuviera “acosando” de aquella manera.
-Lo siento, Sire, quizá he sido un poco transparente con mis sentimientos- Comenzó diciendo Kendra dedicándole una reverencia y colocándose nuevamente al costado de Arturo para volver a tomarlo del brazo, de aquel brazo bien fornido y lleno de músculos que la hacían sentir realmente protegida, aunque ella misma sabía que estando con el príncipe nadie le tocaría un pelo –Usted no cree en el amor a primera vista ¿Cierto?- Le hizo la primera pregunta sin tapujos, para poder empezar a expresarle los sentimientos que ella sentía por él, tenía que comenzar por el principio. Muchos y por sobre todas las cosas, el padre de ella, consideraba que los amores a primera vista eran puros cuentos, que jamás sucedían y que eran cuentos que solían decirse para avivar la imaginación de alguien inocente como lo era ella. Pero Kendra albergaba la pequeña esperanza de que le demostrara a su querido padre que se podría llevar a cabo. Y al fin de cuentas lo había logrado, no sabía el cómo, aquel rubio le arrebató su corazón –Mi padre suele decir que son cuentos para gente inocente como yo- Le compartió sus pensamientos, si iba a ser la esposa del futuro rey de Camelot, le tenía que confiar sus pensamientos más íntimos –Pensé de la misma forma, hasta el día de hoy- Una media sonrisa apareció en su rostro, mientras clavaba sus ojos celestes en una mujer joven que entraba a su pequeña casa –Me creerá una ingenua y tiene todo el derecho, my lord- Dijo rápidamente dedicándole una mirada –Pero me he enamorado del hombre más maravilloso que existe sobre la tierra.- Lo más probable fuera que Kendra estuviera hablando sola, de lo que sentía porque ella suponía que le correspondía saber a el hombre que amaba que se diera por enterado -¿Usted piensa que se lo debería decir?- Pregunto haciéndolo participe y tratando de fijarse si él se había percatado de que la persona que ella hablaba con tanta devoción era nada más y nada menos que Arturo Pendragon.
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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Arthur Pendragon el Lun Ene 30, 2012 4:10 pm

La princesa recobró la compostura, aunque no podía decirse lo mismo de su alegría. Se le quedó mirando y dejaron de caerle las lágrimas, pero debía de ser más inteligente de lo que Arturo había supuesto, porque no parecía haberse creído objeto de su atracción. Había entendido que Arturo sólo lo hacía por ser amable.

Sonrió un poco, y se mostró agradecida, para después disculparse y acoger de nuevo el protocolo. Volvió a agarrársele del brazo, y ese era un cambio que Arturo casi prefería. Le hizo una pregunta un tanto heterodoxa, y antes de que pudiera contestarla volvió a la carga, dándole a entender prácticamente que él era aquél hombre del que se había enamorado. El príncipe suspiró antes de responder, poco dispuesto a cometer el mismo error que provocara las lágrimas de la princesa.

- Creo que hay muchas clases diferentes de amor – replicó. – Entre ellos, quizá, el amor a primera vista. Es sólo que a mí no me ha pasado. – esa no era una conversación adecuada para tener con una princesa. En realidad, no era una conversación adecuada a secas – Uno siempre debe ser sincero, my lady, pero también debe aprender a ser prudente

Traducción: ¡NO! ¡NO SE LO DIGAS! Arturo no quería tener que decirle justo las palabras que ella no quería oír. Pero si se dejaba de juegos, y le decía de forma aun más clara de cómo lo estaba haciendo que se había enamorado de él, iba a tener que decirle que no era correspondida. El príncipe no la conocía lo suficiente como para saber cuál iba a ser su reacción, pero podía imaginarse que no iba a ser buena.

Tal vez debía hacer algo para dejar de atraerla. Comportarse de manera inadecuada, o decir algo que no fuera bien recibido. Si se veía obligado a actuar como un torpe bobalicón para que se desenamorase, lo haría. Le pediría ayuda a Merlín para eso: era todo un experto.
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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Lady Kendra el Lun Ene 30, 2012 11:30 pm

Las palabras del príncipe replicaron en su cabeza, tal parecía que un acontecimiento como el que ella había vivido no le paso nunca. Entonces, como su padre, él tampoco creía en el amor a primera vista. Una mueca apareció en el rostro de la rubia mientras meneaba la cabeza –No sabe, sire, el sentimiento más hermoso que se está perdiendo y le pido disculpas por tratarlo de está manera- Dijo Kendra realizando un movimiento de cabeza presentándole sus disculpas. Comprendió en seguida que Arturo era de aquellos que para enamorarse al menos debía conocer a una persona, eso le decía las palabras que sostenía con ella y por como actuaba ¿Lo hacía sentir incomodo? Una sonrisa maliciosa se hizo presente, pero que oculto enseguida con palabras –Disculpe, My lord ¿Qué color es su favorito?- Empezaría el juego, jamás dejaba escapar cosas que le parecieran importantes y aquel era una cosa fundamental en su existencia, al menos así lo creía Kendra que cada vez mas y mas crecía aquel sentimiento que pensó que resultaría fugaz. Ahora era un capricho que quería conseguir –Mi color favorito es el rosa, porque son mis flores favoritas- Le dijo como si la conversación siempre hubiera seguido el mismo camino.
-¿Su comida favorita? La mía es carne asada con papas asadas también y alguna fruta luego- Kendra, mejor que nadie sabía que aquello sería en vano, que Arturo no la miraría de la misma forma que ella lo estaba mirando en aquellos momentos, pero al menos trataría con todas sus fuerzas de que algún sentimiento dentro de él creciera, por más pequeño que fuera. Ella era de las que creía que mientras uno ame con todo el corazón no era necesario que el otro también sintiera ese sentimiento tan fuerte, podía vivir sin que Arturo la ame porque si llegaban a casarse, no sólo se tratarían con respeto, si no que él la tendría que amar.
-Me gustan los días primaverales y me gusta cabalgar. Soy buena jinete, mi padre me enseñó todo lo que sé ¿A Usted, my lord, le gusta? Porque algún día podría retarlo a una carrera- Le dedico una sonrisa de soslayo. Ya se imaginaba la escena, él con su caballo blanco, así vivía en su imaginación su nuevo príncipe, cabalgando mientras los cabellos dorados del muchacho se movían a la par de aquel hombre, mientras sonreía porque la estaba persiguiendo a ella. Respiro hondo y se sonrió. Movió la cabeza para que aquellos pensamientos se marcharan de su cabeza –My lord- Dijo de pronto como saliendo de un ensueño –Yo puedo prestarle a los caballeros que me han seguido hasta aquí, que son de mi padre, para ayudarle a usted y a sus habitantes de Camelot a encontrar a el que está provocando este mal- Quizá por ese era el motivo por el cual Arturo se encontraba tan callado y no le prestaba la atención que ella creía que merecía. Quizá con esas palabras conseguiría que la mirase de otra forma.

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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Arthur Pendragon el Mar Ene 31, 2012 5:44 pm

¿Era posible que por fin entendiera? Arturo no las tenía todas consigo, pero al menos parecía comprender que no había estado tratándolo de forma adecuada. Cambio de tema, y Arturo sintió que por fin iban a tener una conversación medianamente agradable. Probablemente le tocaría aguantar uno o dos comentarios superficiales y femeninos, pero es lo que tenía estar en compañía de una mujer. Arturo ya estaba acostumbrado a esas charlas aburridas exigidas por la cortesía.

- El rojo, tal vez – dijo no muy convencido. Era el color de Camelot y lo vestía con orgullo, pero también le gustaba el azul, como sus ojos. Además, una vez había visto a Gwen de azul, y estaba preciosa.

Asintió; el suyo era el rosa, por supuesto. Era el de la mayoría de las mujeres. No entendía, de todas formas, a qué venía la pregunta, pero no iba a quejarse si con ello se desviaban de situaciones incómodas. Cuando ella hizo otra pregunta, entendió lo que pretendía hacer: conocer los mayores datos de Arturo, y que él hiciera lo mismo sobre ella, para así lograr ser entendida. Era un buen intento, pero ¿no se supone que esas cosas no se deben forzar? En cualquier caso, responder un par de cosas no iba a hacerle daño. Hasta podía ser divertido; mejor que pasear y hablar de cuestiones políticas, que era lo que solía hacer con la mayoría de visitantes reales.

- Compartimos los mismos gustos en cuanto a comida, entonces.

Aunque Merlín no le tenía acostumbrado a semejantes delicadezas culinarias….El cuestionario continuó, y a Arturo le sorprendió esas aficiones en una mujer. No era la primera vez que lo veía, pero seguía siendo extraño.

- Quizá deberíais buscaros otro oponente. No suelo perder en una carrera de caballos… - medio cortó la frase al ver la extraña expresión de la princesa. ¿En qué estaría pensando?

Se sintió complacido por el ofrecimiento. Una vez más, demostraba su preocupación por los demás, y eso era algo que él admiraba. Sonrió con benevolencia y asintió:

- Se lo consultaré a mi padre, pero no aun. Vos y vuestros caballeros sois invitados aquí; Camelot debe resolver sus propios problemas. – sin embargo, no iba a dejar que su orgullo le costara caro. No esa vez. Si en un plazo prudente no habían tenido éxito, recurriría aquellos caballeros. Aunque no veía lo que podrían hacer ellos que no hicieran los hombres de Arturo.

Se dio cuenta de que era la princesa quien llevaba el peso de la conversación, pero eso no le incomodó. Le dejaba más tiempo para pensar y le permitía dejarse llevar sin esfuerzo.
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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Lady Kendra el Vie Feb 10, 2012 8:24 pm

Una sonrisa surgió de los labios color carmín de la muchacha rubia, se percató de que el color favorito del príncipe era el rojo y que además lo hacía lucir guapísimo –Claro, no me he dado cuenta, my lord de que su color favorito es el mismo que siempre porta y que además lo hace lucir muy atractivo- Se percató de inmediato que aquellas palabras no eran las adecuadas para una princesita como lo era ella y que debía caminar con cuidado si quería que Arthur la mirase con otros ojos –El rojo es un color muy bonito, My lord- Bajo la mirada mientras las mejillas de la muchacha se llenaban de un intenso rubor. Las cosas no le estaban saliendo tal cual lo esperaba pero al menos no se daría por vencida tan fácilmente.
La lleno de ilusión que algo compartían y era una simple comida, se vería obligada a decirle a su nana que hablará con la cocinera del castillo para que preparara una suntuosa comida y de esa forma ella podría compartir algo con el príncipe –Es una verdadera lástima que no tenga dones semejantes para cocinar. Pero ¿Le gustaría alguna vez cenar conmigo, my lord?- Aunque por lo general aquellas palabras salían más de la boca del príncipe o mismo del rey, en aquellos momentos a Lady Kendra todo le importaba bastante poco. Nuevamente sus deseos le estaban nublando por completo sus objetivos.
Salió de inmediato de sus pensamientos mientras fruncía el ceño –No siempre debe ganar, My lord- en aquellos momentos las palabras de él la hicieron reaccionar lo más rápido que podía, le acababa de dar una estupenda idea, quizá el príncipe no lo aceptara de inmediato debido a todo el gran problema que se veía envuelto Camelot, pero ya lo tendrían estipulado para más adelante y aquello le serviría para mantener un contacto y una excusa para volver a verlo –Cuando todo esto acabe, que espero de todo corazón que sea rápido- Aquellas palabras si habían sido de lo más sinceras, no creía que los súbditos y los habitantes de cualquier reino tuvieran que sufrir semejantes pérdidas –Lo reto a usted, my lord y a su caballo a una carrera. El que gana tendrá el honor de pedir del otro cualquier cosa que este dentro del decoro- Lo miró esperando una respuesta, esperaba que fuera positiva porque eso la tendría que llevar a pensar en algo más.
Dejo de lado aquello y se dispuso a seguir caminando por la hermosa Ciudadela, llena de gente que le solía hacer reverencia a su príncipe -¿Conoce a toda la gente que vive aquí?- Le pregunto con curiosidad, ella conocía a algunos de los habitantes de su reino, algunos los tenía de vista y otros le resultaban extremadamente desconocidos. Se sorprendía que todos lo trataban con respeto y que en ellos albergaban un cariño que a Lady Kendra le resulto un poco extraño –Veo que todos ellos esperan grandes cosas del príncipe- Sonrió mientras le daba un apretón suave y coqueto al ante brazo del joven rubio.
Decidió continuar con el cuestionario para conocerlo mucho mejor, aunque ella consideraba que de la única forma que se debía conocer a las personas era atreves del tiempo -¿Le gusta ir de caza?- Sabía que aquella pregunta resultaría afirmativa porque a todos los hombres le gustaba ese deporte un poco cruel -¿De qué color es su caballo?, el mío es color chocolate- Le dijo conversando alegremente.
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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Arthur Pendragon el Sáb Feb 11, 2012 1:40 pm

El príncipe ignoró el rubor de la mujer, aunque no pudo ignorar sus siguientes palabras. Nuevamente, la princesa lo ponía en un aprieto. Si ella hubiera sido varón, no habría ningún problema en que dos príncipes de reinos aliados cenasen juntos, hablando de política o de lo que fuera. Pero al ser mujer, y no estar su padre presente en el castillo, las reglas del decoro exigían una cena menos íntima, y ella había dejado bastante claro la exclusividad del evento. Además, las intenciones de la princesa no eran todo lo puras que debieran, bien lo sabía él. Cenar a solas con lady Kendra era como meterse en la boca del lobo; y decirle que no podría ofenderle gravemente.

Antes de atreverse a responder, la princesa hizo una invitación diferente, que atraía mucho más a Arturo por acercarse mucho más a sus gustos y pasatiempos. Se trataba además de algo mucho más inocente, aunque bastante atípico en boca de una princesa. Lo tomó como un desafío personal: si decía que no podían tomarlo como que temía ser vencido por ella. Algo que, de ningún modo iba a pasar. Una mujer no vencería a Arturo Pendragon en una carrera de caballos. El príncipe se sentía muy seguro de ello.

- En tal caso, si me ganáis en la carrera, entonces y sólo entonces cenaré con vos.- se permitió decir aquello, porque su arrogancia le impidió considerar la posbiidad de perder.

Por primera vez desde el inicio de la conversación, se mostró de veras entusiasmado, y con ganas de que llegara el momento. Aunque, como bien había puntualizado ella, habría que esperar a una situación más oportuna. El príncipe recobró su seriedad, y se tomó su tiempo en responder a la princesa.

- A menudo creo conocerlos… pero luego veo una cara nueva, de algún campesino nativo de aldeas cercanas. Conozco a todos los que transitan la ciudadela, pero el reino es demasiado grande para encontrarse personalmente con todos los súbditos. Además, incluso aquí, a muchos sólo les conozco de vista.

Se quedó pensativo, respecto a eso. Él consideraba al pueblo llano como su gente, sus amigos y aliados; y había muchos con los que jamás había hablado. ¿En qué le convertía aquello? Observó, distraído, a su gente, sin reparar en el sentido oculto de las palabras de lady Kendra. Era cierto que esperaban grandes cosas de él; pero aunque nunca lo confesara, no sabía si estaba a la altura.

Arturo sonrió, y asintió. No sólo le gustaba la caza, sino que además tenía excelente puntería con el arco, y sobretodo, un valioso tino con la espada.

- Casi todos los caballos de los establos son míos, o de mi padre. Alguna vez monto los de mis caballeros. Pero el “mío”, o el habitual, es de color oscuro.

Le encantaba ese caballo; era rápido e inteligente. También admiraba a un corcel blanco, pero se cuidaba mucho de ponerlo en peligro, porque era más vistoso, y solía ser el que empleaba en los actos oficiales.
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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Lady Kendra el Dom Feb 12, 2012 4:05 am

A Kendra no le gusto para nada que él solamente se sintiera tan seguro de que le ganaría en la carrera de caballos, a pesar de que parecía una niña de lo más indefensa, también le gustaba ganar y no iba a dejar que él le ganará porque de esa forma ella no podría estar nunca a solas con Arturo, no se lo permitiría –Me parece, my lord, que usted se encuentra demasiado seguro de que ganará- Enmarcó una ceja y arrugo un poco la boca –Yo no estaría tan seguro. Subestima a su enemigo- Ella era realmente buena cabalgando y si bien, hipotéticamente hablando, él terminaba por ganarle, entonces ella tendría que recurrir a su otro plan, hablar con Uther Pendragon para que al fin de cuentas los deseos de ellas se vieran cumplidos –Pondré una fecha, my lord. Cuando terminé los ataques de Camelot, tendremos nuestro pequeño torneo- Lo miró esperando a que este estuviera de acuerdo con lo que acababa de decirle, de esa manera ella podría comenzar a practicar un poco y mejorar algunas técnicas. No quería pecar de soberbia pero Lady Kendra siempre le ganaba a todos los súbditos que se atrevían a jugarle una carrera a caballo. Aunque si lo pensaba detenidamente, quizá ellos lo dejaban ganar.
Asintió con la cabeza, a ella le pasaba exactamente lo mismo, los conocía de vista a algunos pero siempre aparecía gente que visitaba a familiares y no eran reconocidos en el reino. De todas formas Kendra no solía caminar por la ciudadela de Monmouth, porque a su padre no le gustaba demasiado que hiciera aquello –Lo entiendo perfectamente, my lord. Nunca se llega a conocer a toda la gente del reino, aunque a uno le gustaría hacerlo. Tener un trato diferente al que suelen tener. No pretendo que seamos amigos, debido a que eso no está bien, pero al menos tener ciertos aliados y ciertos lugares donde escaparse para pensar ¿Usted, my lord, tiene algún lugar que le gusta escaparse para meditar?- Pregunto intrigada, para ella Arthur era un enorme enigma que iba descubriendo poco a poco con cada pregunta que ella le hacía y que él parecía muy amablemente en contestarle.
Se vio algo desilusionada cuando él menciono que su corcel era de color oscuro, debido a que ella ya se había permitido imaginarse a el príncipe Arturo montado en su hermoso caballo de color blanco. Dejo que de sus labios escapará un leve suspiro y comenzó a pensar en otras preguntas que sumaran al cuestionario que tenía para el príncipe.
-¿Ha estado en muchas batallas, my lord?- Está vez había cambiado de tema, quería conocerlo un poco más y si se parecía a su padre, quizá le gustaba hablar sobre sus batallas ganadas y sus heridas de guerra. Quería verlo sonreír y deslumbrarse con la sonrisa que el príncipe todavía no le había regalado. Le incomodaba el no saber que era lo que pensaba, no pretendía leerle la mente, eso estaba mal, pero al menos quería que en el rostro del joven se mostrará algo que le diera la pequeña pauta de que estaba al menos un poco interesado en ella. Ya se le estaban acabando las ideas y no quería quedar realmente mal frente a él.

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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Arthur Pendragon el Mar Feb 14, 2012 6:17 pm

Pese a las palabras de Lady Kendra, seguía estando bastante seguro de ganar. Durante un segundo se preguntó si había sido una buena idea… Pese a lo atípico que fuera, no había nada de malo en competir un poco con una princesa ¿no? Si con eso lograba contentarla…

El príncipe se sorprendió disfrutando de la conversación. Notó que ella le entendía, y que no era la típica princesa hermosa pero tonta, que no sabía hablar más que de asuntos reales o de cotilleos femeninos. Pronto se vio plenamente interesado en todo lo que ella decía. Quizá por la cercanía que ella imponía, aquella conversación no se parecía en nada a las que solía tener con otros miembros de la realeza. Aunque le hubiera dado vergüenza que alguien les escuchara, lo cierto es que a Arturo le gustaba. Entre los dos fluía una confianza que había prendido con mucha rapidez.

- No hay muchos lugares donde un príncipe deje de serlo. Vaya a donde vaya, mi título me persigue. Pero en ocasiones algún asunto requiere mi presencia fuera de Camelot, y entonces paso unos días acampando con mis caballeros, o tan sólo con mi sirviente. Ese es mi momento y dónde esté es el lugar para meditar, porque lo que en verdad necesito es olvidarme por unos momentos de quién soy, lo que se espera que haga, y lo que en verdad quiero hacer.

Esperó no haber revelado demasiado con esto último, pero creyó haber sido bastante ambiguo. Cada vez con más frecuencia, deseaba que nada se interpusiera entre él y Gwen…. Pero lo que él quisiera no tenía mucha importancia. Era preso de su corona.

Siguieron las preguntas, y Arturo se permitió una sonrisa, ante la insaciable curiosidad de la princesa. Pero luego se puso serio para contestar, porque la pregunta era importante.

- He estado en las suficientes – afirmó con rotundidad, y luego se quedó pensativo – Me… me gusta luchar y es mi deber ser hábil para defender a mi pueblo y a mi rey. Me gustan los torneos, pero no la guerra. No me gusta matar, aunque no todo el mundo parece entenderlo – frunció el ceño – A veces, sin embargo, no hay más remedio.

El príncipe tenía las manos manchadas. De todas las muertes, algunas le pesaban y otras no, porque había sido mera cuestión de supervivencia. Pero siempre recordaba a quiénes había matado y por qué, como el hijo del rey Odin.

Eso era algo que la joven princesa jamás tendría que vivir, por su condición de mujer.
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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Lady Kendra el Jue Feb 16, 2012 12:32 am

¿Era la imaginación de la princesa o realmente el príncipe estaba a gusto con la conversación que poco a poco iba tomando forma y un nuevo giro? Aquello le hizo creer que tendría una nueva esperanza para con él y eso le hizo entrar en una alegría absoluta (aunque no se lo demostraría para que este no pensará mal de ella) Había comenzado con el pie izquierdo, pero poco a poco se iba componiendo un poco. Kendra se sentía realmente satisfecha, bastaba con escucharlo un poco y devanarse los sesos para saber cuales serían las cosas que a el príncipe podría gustarle y estaba más que dispuesta que entre esas cosas ella también apareciera, aunque no le demostrará a él sus verdaderas intenciones.
Lo miró mientras él hablaba sobre aquellos momentos en donde podía dejar de ser el príncipe Arturo de Camelot para convertirse solamente en Arturo. Se dio cuenta de que ella en muchos momentos también se sentía como él, llena de obligaciones que eran necesarias cumplir, en donde el título pesaba más que nada en el mundo y ese miedo a perder a la persona que más amaba, que era su padre –Lo comprendo- Murmuró ella mientras aparecía una mueca en su rostro, rara vez se abría con las personas, pero se percato de que era un buen momento para hacerlo –El ser una princesa y que todos esperen tanto de uno. No puedo comparar sus obligaciones con las mías, my lord. Las suyas son mucho más complejas porque no solo el día de mañana tendrá que guiar a todo un reino, si no además también tendrá que ser usted quién luche por mantenerlo. No debe ser nada sencillo- Aunque no se lo dijera abiertamente, porque no lo consideraba realmente prudente, lo admiraba y eso la llenaba de deseos mucho más fuerte por tenerlo, por desposarse con aquel príncipe que no sólo el día de mañana tendría todo un reino, si no que además de hermoso, era realmente inteligente y lleno de bondad. Si antes dudaba que pudiera estar enamorada de él, ahora lo confirmaba –Me ha nombrado a su sirviente ¿Se lleva bien con él?- Pregunto por pura curiosidad. Kendra se llevaba de maravilla con los suyos, en especial con su nana –Yo me llevo muy bien con los míos, pero podría decir que la única que sabe todos mis secretos es mi nana- Se fijo que la mujer estuviera detrás de ellos, el padre de Kendra le había encomendado a la nana de la princesa que la siguiera a todas partes para que no se perdiera y que mucho menos se le acercara alguien, no quería que nada le sucediera a su pequeña hija –Mi nana es como mi madre. No tuve el placer de conocerla, pero según mi padre me ha dicho que ha sido una buena persona- Le dedico una sonrisa un poco triste. Kendra se había criado, prácticamente por aquella mujer que la seguía a sol y a sombra, pero no era lo mismo que su propia madre y aquello le dolía en lo más profundo de su alma.
Había algo que le llamó la atención y que mediante su monologo ella no se había percatado hasta aquel momento en donde repaso las palabras del príncipe –No quiero entrometerme, my lord pero…si tuviera la posibilidad de un día hacer lo que quisiera ¿Qué haría?- Una pregunta donde revelaría los sueños más íntimos de aquel muchacho. Para que él se sintiera un poco más en confianza, Kendra decidió ser ella la que diera el primer paso –Me haría contrabandista. Sé que está penado por la ley pero viajan por muchos sitios y creo que se divierten demasiado- Esperaba que aquella revelación no le sentara tan mal a Arturo y que la conversación siguiera su curso.
Asintió con la cabeza, lo entendía pero nadie lo comprendería porque en las guerras existían muchos derramamientos de sangre y eran inevitables –A mi tampoco me gustan las guerras. Cada vez que existe la posibilidad de que se realice alguna, temo por la vida de mi padre- Una sonrisa triste se hizo presente en el rostro pálido -¿Puede ser, my lord, que próximamente se realice un torneo aquí?- Pregunto realmente sorprendida –Quiero imaginar que usted participara ¿Verdad?- Quería ver a Arturo Pendragón en acción porque se corría el rumor de que era un excelente guerrero y que nadie podía vencerlo.

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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Arthur Pendragon el Jue Feb 16, 2012 6:35 pm

El príncipe trató de contener su sorpresa. Lady Kendra le entendía perfectamente. Compartían un destino, aunque el de Arturo implicara además el uso de la espada. Esa era la parte que menos le incomodaba en realidad. De veras le agradaba aquella princesa: era la primera vez en mucho tiempo que tenía una conversación tan sincera. Lo más parecido eran las frases cortas que a veces intercambiaba con Merlín…

Precisamente sobre Merlín fue la siguiente pregunta de la princesa. Arturo no sabía cómo contestar, pero puesto que el susodicho no estaba presente, se permitió ser sincero.

- Es el peor sirviente que uno pueda tener. No hace nada a derechas…. Pero ….– le costaba mucho expresarlo, y miró a los ojos de Lady Kendra. No supo lo que encontró en ellos, pero le hizo pensar que podía sincerarse - es lo más parecido a un amigo, teniendo en cuenta que somos… de distintas clases sociales.

El giro de la conversación fue extraño. Tras la confesión de la princesa, Arturo dejó salir una sonora carcajada. ¿Contrabandista? Intentó imaginárselo. No pudo.

- Yo…sería campesino. – esas últimas preguntas eran más personales, y a Arturo le costaba más encontrar una respuesta, pero no le desagradaba. Sólo era complicado, para alguien que no acostumbraba a hablar de esas cosas. – Sería… libre. Sería Arturo, y no “el príncipe heredero”. Y podría casarme con quien yo quisiera, y no por cuestiones políticas. Tendría a alguien que trabajara la tierra por mí, claro. Mi sirviente Merlín, por ejemplo. – esto último iba más en serio que en broma, porque el orgulloso príncipe no sabía ni tenía mucho interés en aprender a trabajar la tierra.

Suspiró, con la nueva pregunta.

- Sí hay un torneo – sonrió y decidió explicar ese suspiro – La idea me encanta, por supuesto, pero parece que no tengo otra opción nada más que ganar. Digo, es lo que todos esperan ¿no? - De pronto volvió a la realidad, y decidió rectificar esa frase. Aquella confesión era demasiado personal. – Quiero decir que, confío en obtener otra victoria. Creo conocer a todos mis contrincantes y, salvo sorpresas, les podré vencer con facilidad.
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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Lady Kendra el Vie Feb 17, 2012 12:49 am

No quiso reírse del comentario acerca del sirviente de este, no lo conocía, puesto que no podía adivinar si era cierto lo que el príncipe le decía o simplemente le gustaba quejarse de aquel que lo servía. Kendra estaba muy conforme con la servidumbre que su padre le había enviado, así mismo como también a la nana que la acompañaba desde que tenía uso de razón y a la cual quería como si aquella fuera en verdad su madre. Se quedo callada esperando a que él dijera un poco más acerca del sirviente y sin esperarlo, se cruzó con aquellos ojos azules que provocaron que contuviera el aliento por unos breves segundos ¿Alguien podía amar tan desesperadamente a alguien? Ella misma en su interior se contesto un breve si.
Asintió con la cabeza, lo entendía, era difícil para alguien que llevaba un título sobre sus hombros tener amigos y quizá muchas veces ellos confiaban tanto en las personas que lo rodeaban todos los días de su vida que terminaban confiándose de que en vez de sus sirvientes son amigos –A mi me suele suceder lo mismo, my lord. Estoy tan acostumbrada a estar con mi nana que muchas veces imagino que ella es mi mejor amiga. Es difícil el llevar un título el tener amigos porque siempre te surgen la desconfianza, la envidia por parte del otro- Le dio un suave apretón a el brazo de Arturo –Debe ser un sirviente muy fiel, a pesar de no sea el que uno deseemos. Pero apuesto a que no lo cambiaría por nada ¿me equivoco, sire?- Ahora que lo estaba conociendo un poco mejor y que este se permitía conocer un poco más, comprendió que era él quién ella deseaba pasar el resto de su vida, no sólo era hermoso en su totalidad, si no que además poseía un corazón noble en donde entraba un sirviente que podía colocarlo en el rango de amigos. Ningún príncipe que se hubiera cruzado en la vida de Lady Kendra se parecía en lo absoluto en aquel rubio.
La carcajada que salió de los labios de él hicieron que ella se sonriera y quedará absorta por aquel acontecimiento. Ahora comprendía el enorme amor que le tenía el padre de ella a su querida madre fallecida, era uno de los motivos por el cual el rey no había querido contraer matrimonio con otra mujer –De seguro que se está riendo por mi confesión- No era un reproche lo que estaba remarcando ella –Pero, dejaría mis modales de lado y me convertiría en la mejor contrabandista de toda la historia, ya vera- Hizo una pausa y negó con la cabeza –No se lo prometo, my lord, porque si mi padre se entera es capaz de enviarme al cepo por un mes- Se encogió de hombros y dejo esos pensamientos de lado mientras le prestaba toda la atención que se merecía el muchacho.
Parpadeó sorprendida, era la primera vez que escuchaba decir a alguien que quería casarse con quién quisiera y no por cuestiones políticas –No quiero ser entrometida, le juro que no, my lord- Comenzó diciendo mientras se detenía a recoger una flor que se encontraba cerca de una de las pequeñas casas –¿Cuando menciona “Casarme con quien yo quiero” eso quiere decir que ya su corazón está ocupado?- Kendra pensaba una y otra vez que él dijera que no, que no había nadie que solamente lo había dicho por decir –No es tan malo casarse por cuestiones políticas- Miró la flor que tenía entre sus manos y sonrió –Quizá al principio no exista ese amor que une a las parejas normales, pero está el respeto que siempre perdura, además siempre hay posibilidades que ambos terminen enamorándose- Se colocó la flor en su cabello rubio, le gustaban las flores y más si eran púrpuras como las que acababa de recoger.
Se sorprendió al darse cuenta que al principio él solamente decía frases cortas sin mucho de que hablar y que ahora sin embargo se estaba comenzando a abrir como una hermosa flor en donde poco a poco se iba mostrando su verdadera personalidad –Todos esperan que gané porque saben que es el mejor, my lord. Yo me encontraré en las gradas dándole todo el ánimo que sea necesario. Sé que va a ganar y no por los rumores que se corren, si no porque ahora que lo conozco, sé que es digno de ese premio- Estaba enamorada hasta el cabello. Esperaba que en algún momento él también sintiera lo mismo por ella, iba a rezar por ello.
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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Arthur Pendragon el Vie Feb 17, 2012 11:58 am

Que una princesa tratase bien a sus sirvientes no era de lo más habitual. Algunos nobles confundían servidumbre con esclavitud; a Arturo le pasaba muchas veces, pese a que no lo hacía con maldad. Pero al oírla hablar se podía deducir que Lady Kendra les guardaba un profundo cariño. Y quizá tuviera razón: no cambiaría a Merlín por mucho que se metiera con él.

No hizo comentarios sobre lo que pasaría si el rey se enteraba de que él quería ser campesino, entre otras cosas. Nunca le había puesto en el cepo, pero podía hacerle cosas peores. Por alguna razón, Arturo intuía que más bien ella era el ojo derecho de su padre, y que si decidía ser contrabandista, éste pondría el caballo y las espadas.

Ella se interesó por la posibilidad de que Arturo ya tuviera decidido con quién casarse. Entrecerró los ojos. Volvían a acercarse a un terreno peligroso.

- Tal vez –respondió con prudencia – Pero no creo que importe. Me casaré con quien deba, por el bien del reino.

La princesa añadió una serie de argumentos que a Arturo le habrían repetido mil veces, pero que seguían sin convencerle. Podía ser como decía Lady Kendra, pero también, un matrimonio de conveniencia podía convertirse en un verdadero infierno. Arturo no sabía como había sido el de sus padres, puesto que su madre estaba muerta, pero a todo hijo le gusta pensar que ha venido de una pareja enamorada. Por eso mismo su padre debía entender que su felicidad estaba en juego, mejor que nadie….. Aunque Arturo sabía que debía renunciar a ella por el bien de Camelot, siempre había pensado que serviría mejor al reino siendo feliz que estando amargado.

Las siguientes palabras de la princesa eran quizá las que necesitaba oír. No recordaba que le hubieran dicho antes que era digno de ganar el premio, y escucharlo de boca de Lady Kendra le lleno de un orgullo diferente al que estaba acostumbrado a sentir. No dijo nada, porque no sabía lo que era adecuado decir en ese momento, sino que se limitó a sonreír.

- Aun no conocéis a mis oponentes. Tal vez querráis apoyar a otro caballero que os resulte mejor candidato. Para el premio, quiero decir. – dijo fingiendo desinterés, como para pincharla. No se daba cuenta de que era un poco cruel obligarla a destapar su interés por él, de esa manera. Pero para Arturo era muy fácil olvidarse de los sentimientos de la princesa, y disfrutar de una forma de amistad que le era desconocida: la amistad con una princesa. Hasta entonces, no pensaba que nadie de la realeza, y menos del otro sexo, pudiera despertar en él ese sentimiento de camaradería.
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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Lady Kendra el Vie Feb 17, 2012 4:51 pm

La respuesta no era la que ella realmente esperaba y sintió como todo el mundo que se había creado se le desvanecía por completo “Se paciente Kendra…” Le decía una voz que podía ser la de su nana que le hablaba “él dijo que tal vez, pero no confirmo que así lo fuera” Asintió con la cabeza, era cierto, el príncipe había dicho que tal vez había alguien que ocupaba su corazón pero en ningún momento confirmo que así fuera. Nuevamente se sintió poderosa y segura de si mismo, estaba dispuesta a que nadie se interpusiera en su camino porque sabía que nadie podía igualarla en belleza –Pero si es noble no tendrás ese problema- Le dijo dedicándole una leve sonrisa, y quizá era ella quién ocupaba el corazón de Arturo, debido a que si ella se había podido enamorar de él a primera vista ¿Por qué él no podía pasarle lo mismo? Una nueva ilusión se concentro en la cabecita de la princesa –No quiero faltarle el respeto, my lord, pero entonces no sería fiel a sus antiguas palabras, donde decía que se casaría con quién quisiera- Le costaba demasiado comprender los pensamientos de Arthur porque daba muchas vueltas. A veces él era fácil de pre decir, en otros casos simplemente la llenaba de sorpresas, como en aquellos momentos.
-Yo me quiero casar por amor y voy a luchar con todas mis fuerzas para que se así- Estaba convencida de que si a su padre le decía que se trataba de Arturo Pendragón lo más probable fuera que la dejará casarse con aquel que ella decía amar con toda su alma y así lo creía fervientemente –Mis padres se han casado por amor- Comenzó diciendo la chica, no le importaba si él no era alguien que hablara demasiado, puesto que ella podía hablar por los dos –Mi madre era la hija de uno de los caballeros, tenía un título nobiliario- No la había conocido personalmente, debido a que el destino, cruel, no había querido que Kendra la conociera, pero agradecía, que a pesar de que a su padre le dolía hablar del tema, este le comentaba como solía ser cuando estaba viva. Le daba pena saber que el rey no había podido disfrutar mucho tiempo con su esposa, pero él se sentía muy bien al reconocer que el destino había sido bueno después de todo.
Hizo un leve ademán con la mano –No me hace falta ver a los demás oponentes para saber que ellos no le llegan ni a una rodilla, my lord. Pueden tener mucha práctica pero solamente eso. Para saber manejar la espada no es sólo cuestión de práctica, si no de sentir pasión por lo que hace y se nota que usted, sire, tiene mucho de eso- Una sonrisa se hizo presente en aquel rostro pálido, tenía tantos deseos de decirle lo que sentía para con él que las palabras casi se le escapan, pero se compuso y prefirió que el silencio los invadiera un poco mientras caminaban por aquellas calles de tierra de Camelot
-Me da gusto hablar con usted, my lord- Rompió el silencio para decir gran parte de lo que sentía, aunque era obvio que Kendra no sabía manejar del todo bien sus sentimientos y era obvia la mayor parte del tiempo –He tenido el desagrado de conocer príncipes y reyes jóvenes que son realmente arrogantes, déspotas y con un corazón tan negro como la oscuridad- Odiaba cuando su padre la llevaba a aquellas cenas en donde se reunían todos para realizar algún tratado y donde aquellos solamente hablaban de lo bien que tenían en reino y de ver como menos preciaba a la gente –Usted, sire, es todo lo opuesto a aquellos que he conocido. Quizá se lo dicen todo el tiempo, pero tiene un corazón tan puro que es imposible no quererlo- Se fijo en el perfil del príncipe, se moría de amor y ya no sabía como hacer para que este se diera cuenta y él también le confesara sus sentimientos para con ella.

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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

Mensaje  Arthur Pendragon el Vie Feb 17, 2012 8:29 pm

Lamentablemente, Gwen no era noble…Gwen otra vez; se esforzó por sacársela de la cabeza, y prestó atención de nuevo a Lady Kendra. Arturo no pudo si no reír. La princesa tenía razón, a veces se contradecía.

- Sabed, my lady, que a veces soy más sincero de lo que me gustaría. Me casaré con quien mi padre diga, porque es mi obligación y así debe hacerse. – aunque no las tenía todas consigo. Esto le decía a la princesa, porque era lo adecuado, pero en ese tema no le resultaba sencillo ceder, y si su padre era cabezota, él también podía serlo.

Arturo sintió una puntada de envidia. Su madre era una tema prohibido para el rey. Su recuerdo le dolía a su padre, y por eso el príncipe no sabía mucho de esa extraña que le trajo al mundo. Pero por eso mismo, todo le empujaba a pensar que el matrimonio de sus padres también había sido una matrimonio de amor; al menos por parte de Uther, que tanto sufría por la ausencia de su mujer.

Los halagos de Lady Kendra fueron más allá, y calaron en Arturo. ¿Acaso sabía ella qué decir exactamente y en qué momento decirlo? ¿Cómo podía una mujer saber tanto sobre el tema? Tenía razón, hacia falta algo más que el buen manejo de la espada, pero lo extraño es que ella lo supiera, y no lo viera como simples cosas de hombre, como hacían otras mujeres. Definitivamente, lo que más le gustaba a Arturo de la princesa eran sus palabras, y eso era todo un insulto para su descomunal belleza.

Finalmente, ella rompió el silencio y Arturo se dio cuenta que era de esas personas que necesitaban hablar para sentirse a gusto. Lo que dijo, sin embargo, fue inquietante, porque se acercaba mucho a lo que él había estado pensando todo el tiempo: que ella no era una princesa más. Finalmente, casi se le declaró, y lo peor de todo es que, si bien al principio de la conversación le había horrorizado la posibilidad, ahora…. Ahora comenzaba a sentir curiosidad. ¿Es que acaso se sentía atraído por aquella mujer, salida del mismo infierno para tentarle?

No podía ser. No era….Bueno ¿y qué tenía de malo? Un solo pensamiento cruzó su cabeza: Gwenivere. Pero en realidad, él…ellla… Su amor era un imposible, y Arturo apenas se atrevía a reconocerlo para sí. En cambio con Lady Kendra nada había de prohibido. Podía ser feliz junto a ella, y a su padre le agradaría. Ya… ya no sabía qué pensar. Aun ganaban sus sentimientos por Gwen, pero el mero hecho de dudar le indicaba que la princesa no le era tan indiferente como debía serlo.

- También yo disfruto nuestra conversación. Pero se está haciendo realmente tarde. No debo robaros vuestro tiempo de descanso, y no puedo desatender ciertos asuntos por un tiempo tan prolongado. Deberíamos regresar al castillo.

Habían estado paseando por el exterior del castillo y por la ciudadela. Aunque a él le había disgustado la idea de ese paseo desde un principio, jamás había esperado que al final aquella princesa le diera tantos problemas, y tanto en qué pensar. Le echó un rápido vistazo, como si esperara encontrar algo diferente al mirarla. Su vida sería más fácil junto a ella, pero su corazón todavía pertenecía a una sirviente.
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Re: 001 Conociendo a mi príncipe Arthur

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